Todos entendemos la importancia que tienen las neveras dentro de nuestro hogar. Incluso en otros lugares donde estamos mucho tiempo y que necesitamos tener a la mano alimentos frescos, bebidas frías y snacks. Todo con la comodidad de la electricidad y el espacio suficiente que poseen las neveras de casa.

Ahora imaginemos el viaje que hemos planeado con tanto cariño. Tenemos todo: el camper, los destinos, las ganas y necesitamos una buena nevera que resista todo el recorrido, que mantenga todo fresquito, las birras bien frías y sin tener que preocuparnos por su funcionamiento; quizá sí por su  mantenimiento.

Este punto es tan importante para el mundo del camping que en cualquier página dedicada a la venta y distribución de artículos para caravanas, autocaravanas y campers tiene un apartado especial para neveras. Así que no es cosa menor elegir la que más convenga para nuestro recorrido.

Si quieres adentrarte al mundo del camping y saber qué nevera te conviene antes de hacer cualquier modificación en tu van o si piensas adquirir una, sigue leyendo…

Neveras para furgonetas campers

Existen varios tipos de nevera que puedes usar dentro de tu motorhome y elegir la que más te convenga es la clave para un viaje relajado y con alimentos frescos el mayor tiempo posible.

El tipo de nevera que puedes conseguir en el mercado son las de 220V, 12V y trivalentes.

Las neveras de 12V se usan conectadas a la batería de tu camper y van perfecto cuando vas en ruta. Son prácticas, cómodas y por supuesto, consumen mucha menos energía que las de 220V. Una de las desventajas es que no enfrían tan rápido, algunas sólo mantienen una temperatura entre los 20 y 25 grados y suelen ser chicas. Sirven para mantener fresca la comida por periodos cortos de tiempo. Las puedes conseguir a partir de 200€ hasta los 900€ y dependerá siempre de la marca y el volumen. Vienen en diferentes presentaciones y podrás elegir la que más te convenga según el espacio disponible dentro de tu camper. Las neveras de 12V se consiguen fijas o portátiles. Las primeras suelen usarse en campers grandes y las últimas, en campers más chicos.

Las de 220V son las clásicas neveras de casa en formato pequeño que puedes ver en oficinas, habitaciones de hoteles, y que afortunadamente también te sirven para llevarlas en el camper. Consumen más energía aunque enfrían mucho más rápido y son bastante amplias. Se consiguen a partir de los 160€. Estas neveras lo que tienen es que deberás adquirir un conversor de electricidad o bien cambiar el compresor a uno de 12V. Este procedimiento puede disparar el precio y tal vez no esté en el presupuesto. Si tienes una de 220V y puedes adaptarla, perfecto. En caso contrario, convendría comprar una de 12V directamente.

Y por último, las neveras trivalentes. Llamadas así porque funcionan con las dos primeras fuentes de energía y a gas. De allí su nombre y la ventaja de estas neveras es que puedes elegir, según convenga, el modo de operación: si estás en un camping puedes recargarla a 220V, en ruta puedes colocarla a 12V y si te quedas sin batería, la colocas a gas y listo.

¿Cuánto gas consume una nevera trivalente?

Las neveras trivalentes tienen un consumo de 12v de 90W y 15gr de gas por hora. Esto quiere decir que este tipo de nevera tiene un consumidor mínimo al traer dos botellones (12V=90 W, 15 gr/h). Este tipo de nevera es excelente si desea llevar comida o bebidas frías sin necesidad de usar el generador permanentemente dado que es super eólica y no gasta gas, así se convierte en un excelente opción para el viaje.

El precio de estas neveras son elevados justamente por su naturaleza de tres funciones. Personalmente me parece una muy buena opción elegir esta por la practicidad. Vale la pena hacer la inversión.

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¿Qué gas lleva una nevera?

En su totalidad las neveras usan gas refrigerante como el de los aires acondicionados o motores de autos.

Existen varios tipos de gases refrigerantes, pero los que nos interesan son el propano y el butano. Ambos gases son utilizados en las neveras instaladas en los campers en menor o mayor medida según su composición.

El butano es más denso pero las bombonas son más livianas a diferencia del propano que tiene menor densidad y las bombonas son más pesadas.

Quizá la diferencia más importante entre el butano y el propano es que el primero se congela a una temperatura de -0,5 grados; el segundo, a -44 grados.

Este punto es muy importante tomarlo en cuenta ya que si tendremos una nevera en el camper y planeamos un viaje a lugares con temperaturas muy bajas, el propano sería nuestro aliado. Aunque al ser las bombonas de butano más livianas y para consumos más reducidos, son las elegidas por los conocedores al momento de incluirlas en sus viajes.

Y ahora bien

¿Cuál nevera conviene al momento de elegir la nevera para tu cámper?

Si pides mi opinión, recomendaría la trivalente porque puedes elegir su fuente de energía según tus necesidades. Veamos…

Si estás en marcha puedes cambiar la fuente a 12V. Consume menos energía y mantendrán los alimentos frescos y conservados. Cuando el cámper esté estacionado y no tienes una fuente de energía eléctrica, puedes colocarla a gas. Cuidado con usar la nevera modo gas en ruta, es peligroso y además en países como Francia no está permitido.

Una nevera trivalente tendrá la capacidad de cambiar de modo gas a 12V cuando estés en marcha.

¿Cómo se sabe si falta el gas a la nevera?

Si notás que la nevera no congela o por el contrario congela más de lo normal pero realmente no enfría probablemente le falte gas.

La importancia de mantener en buen estado nuestra nevera radica en que mantienen nuestros alimentos justo en la temperatura necesaria para su conservación. Piensa en que los alimentos para disminuir la proliferación de bacterias deben mantenerse entre los 0 y 5 grados. Al cortar esta cadena de calor, los alimentos comienzan rápidamente a deteriorarse, sobre todo carnes rojas y blancas.

Las neveras poseen un sistema que sirve para condensar gas refrigerante a través de un compresor.

El gas fluye a través de tubos instalados de tal forma que se mantiene en un ciclo interminable de condensación. Este sistema además extrae el calor dentro de la nevera y suelta el aire frío en el interior. Por esta razón el gas no debería acabarse y si lo hace es por fugas en alguna parte del mecanismo antes mencionado.

Por lo general esto sucede por el desgaste de alguno de los materiales que conforman el sistema. Si por ejemplo los tubos son de acero y no de cobre, con el tiempo se irán deteriorando por el uso. Por esta razón es tan importante el mantenimiento de las neveras.

Debes saber una cosa: a las neveras nunca, nunca se les acaba el gas que usan; si esto ocurriese, sería debido a una fuga. Aquí es donde comienza el dilema si hay que arreglarla o cambiarla.

Primero depende de cada quien y de su presupuesto. Si eres de los que no les importa gastar el dinero en otra nevera, adelante.

Aunque hay que tomar en cuenta que las neveras “de antes” suelen ser más resistentes que las actuales y su vida útil también. Si por ejemplo tenemos una nevera que tiene 10 años pero su vida útil es de 20, vale la pena buscar la falla y arreglarla que cambiarla por una nueva que quizá tenga una vida útil de 5 años.

Ya entendemos la importancia del gas. Entonces…

¿Merece la pena recargar el gas la nevera?

La respuesta es un SÍ en mayúsculas.

Después de mirar varios vídeos en youtube, mi conclusión fue que si no eres especialista en frigoríficos, aire acondicionados o directamente de neveras, no intentes arreglarla y recargarla tú mismo. Recurre siempre a un especialista cualificado para la tarea: recuerda que las neveras funcionan con gas a compresión y pueden ser tóxicos y dañinos. Hazme caso, llama a un experto.

Un especialista en el tema hará una revisión general de la nevera: chequeará los tubos por donde pasa el gas, revisará los niveles de presión, el estado del compresor, si existe espacio suficiente para liberar el calor que extrae del interior de la nevera y si las bombonas de gas están lo suficientemente niveladas para su correcto funcionamiento. Si encuentra la fuga, deberá tener consigo una bombona con el gas refrigerante que recargará hasta nivelar el medidor.

La siguiente pregunta es:

¿Cuánto gas hay que recargar?

¿Dónde se puede conseguir el gas refrigerante? El butano o propano cuestan más que la gasolina o el diesel, pero no sabemos cuánto dinero vale realmente. Sin embargo, siempre podemos averiguarlo y compararlo con los precios de los autocampeadores locales para ahorrar más dinero en nuestro viaje. Alrededor de 27 € por 100 kg es la media habitual.

Ya sea que decidas recargarlo tú mismo o dejarle la tarea a un especialista, ten en cuenta que por lo general las neveras tienen unos medidores de presión y gas que podrás visualizar para saber si el nivel de gas que has recargado es el indicado para el buen funcionamiento de la nevera.

¿Cuánto cuesta recargarlo si encontramos la falla?

Depende de la mano de obra, el traslado y los materiales para la reparación. Actualmente la revisión de una nevera trivalente ronda los €90.

En todos los casos, si ya tienes una nevera en tu camper pero detectas que tiene fallas y es por falta de gas, siempre valdrá la pena recargar. Es un procedimiento rápido y con el que podrás alargar la vida útil de tu nevera y la tranquilidad en tu hogar rodante.

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